actuar en caso de que se produzca.
Si el implante se pierde antes de la colocación de la prótesis se valora la causa de la pérdida, se corrigen tanto la causa como
las posibles consecuencias y si sigue siendo indicado, se vuelve a colocar un nuevo implante.
Si se pierde tras la colocación de la prótesis, se desmonta la prótesis y habitualmente se actúa como en el caso anterior.
En ocasiones los implantes remanentes son suficientes para asegurar la estabilidad de la prótesis, por lo que en estos casos
no es necesario reponer el implante perdido.